Nueva aventura



Ya es hora de contar hacia adelante, porque de contar hacia atrás estoy un poco cansada. 

Más de cuatro meses sin pasar por aquí, sin más excusas que la vida. Trabajo, por suerte mucho, y agotamiento. Llevo catorce semanas y 4 días agotada. Y si sabes que tipo de evento se contabiliza por semanas, hasta llegar más o menos a 40, habrás entendido que estoy embarazada.

Aún no sabemos quien llegará a nuestras vidas, si Edgar o Blanca, pero estamos deseando conocerle y convertir el mundo en el mejor lugar posible para él/ella.

Últimamente ni escribo, ni leo. Ni siquiera la cantidad de libros sobre maternidad que me han hecho llegar con las mejores intenciones. Curiosamente, el mundo se ha vuelto mucho más sencillo, con saber que todo va bien y que tengo leche con galletas a mano, todo funciona para mí. Reservo mis energías para el trabajo y el resto del tiempo Netflix y mimos, eso sí, muchos mimos.

No sé qué futuro le deparará al blog, pero sí a mis letras. Y es que mientras algo se disfruta, es inevitable seguir haciéndolo. Aunque es cierto que ahora mismo mis prioridades son otras, volveré a las andadas... Y sí, esto es más que una amenaza es una promesa.

Espero que tú hagas lo mismo. Disfruta del oleaje, porque eso es la vida. Da igual que no sepas capear el temporal, porque ¿sabes qué? Todo pasa y lo bueno, se queda.


3 comentarios:

  1. Siempre me gustan tus entradas, pero esta es más que especial. Qué alegría, Carmen!! Enhorabuena, disfruta mucho y ten por seguro que habrá tiempo para todo, especialmente para dejarse empapar por ese oleaje. Nunca dejes de contarnos que te esperaremos lo que haga falta (empezando por si al final será Edgar o Blanca <3 )

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  2. Felicidades preciosa!!! :) Esto es una nueva aventura, al menos, para mí lo sería! Tener un bebé en la barriguita <3 llevar dentro una vida!!! Uf... Así que adelante. Un gran abrazo para ti y ese tesoro que será nene o nena :)

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  3. Pues tiene huevos la cosa... Un amigo, mío, enfermo, de la infancia... hacía mil años que no sabía nada de él. Cotilleo sobre él y de casualidad veo que su hermano tiene un blog. Cotilleo más y te veo como seguidora de él, o lo que sea, o como se diga. Amplío tu foto y siento que me alcanza una felicidad que llevaba tiempo persiguiéndome... No sé cómo contactar contigo. El otro día confesé oficialmente todos mis pecados desde la infancia... el cura debió quedarse horrorizado, pero aún así me dijo que San Agustín había pecado más que yo, y que la casualidad no existe. Y en dos días vuelvo a caer de pensamiento, por causalidad tuya. Ahora estoy de guardia, son las dos menos cuarto. No nos han puesto roscón de reyes en la triste cena del hospi. Me da igual que estés embarazada, y puedo soportar que tengas marido... Ahora bien -y esto es aún más importante que mi amor por ti-: lo de Blanca pase, es bonito, pero lo del hombrecito de Edgar no tiene perdón de Dios.es tiene huevos la cosa... Un amigo, mío, enfermo, de la infancia... hacía mil años que no sabía nada de él. Cotilleo sobre él y de casualidad veo que su hermano tiene un blog. Cotilleo más y te veo como seguidora de él, o lo que sea, o como se diga. Amplío tu foto y siento que me alcanza una felicidad que llevaba tiempo persiguiéndome... No sé cómo contactar contigo. El otro día confesé oficialmente todos mis pecados desde la infancia... el cura debió quedarse horrorizado, pero aún así me dijo que San Agustín había pecado más que yo, y que la casualidad no existe. Y en dos días vuelvo a caer de pensamiento, por causalidad tuya. Ahora estoy de guardia, son las dos menos cuarto. No nos han puesto roscón de reyes en la triste cena del hospi. Me da igual que estés embarazada, y puedo soportar que tengas marido... Ahora bien -y esto es aún más importante que mi amor por ti-: lo de Blanca pase, es bonito, pero lo del hombrecito de Edgar no tiene perdón de Dios.

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